El papel de las nuevas tecnologías para prevenir el suicidio en la adolescencia

El papel de las nuevas tecnologías para prevenir el suicidio en la adolescencia

Los trastornos psiquiátricos representan un problema de salud pública. Hasta un 20% de la población adolescente presenta algún trastorno de salud mental con un impacto negativo, representando alrededor del 45% de los años vividos con discapacidad para esta población de entre 10 a 24 años; además, el suicidio sigue ocupando, en el mundo, el segundo lugar de las principales causas de muerte entre la población joven; por esto, la prevención del suicidio es una prioridad que debe ser abordada en las políticas de salud pública.

Entre las diversas intervenciones para la prevención del suicidio se encuentra el uso de las tecnologías de la información. La gran mayoría de los adolescentes cuentan con un teléfono inteligente u otro dispositivo electrónico que permite mantener comunicación a través de llamadas telefónicas, mensajes de texto, uso de redes sociales como Facebook, Twitter, diversos blogs donde se pueden compartir emociones, ideas y pensamientos. Teniendo en cuenta que casi una cuarta parte de los adolescentes son usuarios de la tecnología, no hay duda sobre la relevancia y el impacto de las intervenciones que pueden realizarse con el uso de estas herramientas para la prevención del suicidio entre jóvenes.

Es evidente que el uso de las tecnologías de la información como herramienta de comunicación ha progresado significativamente, su uso se ha extendido más allá de lo pensado. Así, la medicina utiliza cada vez más la tecnología y la psiquiatría no es la excepción; además, dada la reciente crisis de salud pública que aún nos afecta debido a la pandemia por COVID-19, los médicos han necesitado todas estas herramientas tecnológicas para brindar consultas. Así el concepto de telepsiquiatría está adquiriendo una identidad más definida y es capaz de brindar una respuesta rápida y eficaz a los pacientes con riesgo suicida, evitando retraso en su atención. Según la definición de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, la telepsiquiatría se define como una rama de la telemedicina que aborda varias acciones que van desde la evaluación diagnóstica, la psicoterapia (ya sea individual, grupal, de pareja), la psicoeducación, así como la indicación de intervenciones farmacológicas. La telepsiquiatría puede considerarse especialmente adecuada para llegar a poblaciones que muestran menos compromiso y más renuencia a la atención psiquiátrica tradicional de consultorio, tales como los adolescentes. Además, la telemedicina ya está apoyando nuevas metodologías que se muestran prometedoras para la detección oportuna de comportamientos suicidas.

Se llevó a cabo una revisión cualitativa de la literatura con respecto al uso de diversas herramientas tecnológicas con la finalidad de prevenir el comportamiento suicida entre la población adolescente. Dicha búsqueda en la literatura siguió la declaración PRISMA, utilizando las siguientes palabras clave: “tecnología / tecnologías / aplicación / aplicación móvil”, “adolescente / juventud / pubertad” y “suicidio / autolesión / autodestrucción”, en las siguientes bases de datos MEDLINE / PubMed, PsycINFO y EMBASE, con un resultado inicial de 1,107 artículos. Tras haber sido analizado por dos revisores, el número de estudios que cumplían con las especificaciones se redujeron a 87 estudios. Tras haber analizado diversos factores como país de origen, tamaño total de la muestra, tiempo dado al seguimiento, proporción de mujeres, edad media, comportamiento suicida (ideación suicida y/o intento), diagnósticos psiquiátricos, conductas autolesivas, medicación y tras haber realizado una síntesis cualitativa, se quedaron finalmente 20 artículos, en los que se observó una gran heterogeneidad tanto en el diseño como en las diversas tecnologías adoptadas para prevenir el suicidio durante la adolescencia. Dos estudios fueron ensayos controlados aleatorizados, doce fueron ensayos abiertos y dos fueron estudios aleatorizados; los otros cuatro fueron estudios de cohortes retrospectivos, resultando una muestra global formada por 221,419 adolescentes. El diagnóstico psiquiátrico comórbido fue encontrado en siete estudios, entre los que se describieron trastornos depresivos y trastornos de ansiedad, así como trastornos del espectro autista; solo un estudio incluyó la descripción de la medicación concomitante. La conducta suicida se investigó de manera diferente; en nueve estudios se centraron sólo en ideación suicida, mientras que otros seis lo hicieron en intentos de suicidio y dos analizaron tanto la ideación suicida como los intentos de suicidio; finalmente se analizaron algunas herramientas tecnológicas para intervenciones preventivas para el suicidio.

  • La telemedicina y la telepsiquiatría con diferentes intervenciones, por ejemplo, programas basados en Internet para identificar la ideación suicida entre los adolescentes, mostraron una reducción significativa en todas las dimensiones estudiadas (depresión, desesperanza e ideación suicida).
  • El uso de plataformas que utilizaron un sistema automatizado para clasificar a los pacientes en tres categorías de riesgo en función de sus respuestas permitió alertar a los médicos cuando existían criterios de riesgo específicos y así detectar pensamientos de autolesión en los pacientes y alertar a los administradores del riesgo.

Otras estrategias utilizadas por la telepsiquiatría incluyeron la comparación en línea vs. la valoración estándar (en consultorio) encontrando que, en las evaluaciones realizadas en línea, hubo mayor énfasis en los antecedentes de problemas de salud mental (p = .001), así como en la investigación de cualquier ideación suicida previa (p = .002), en el estudio de alguna comorbilidad al momento de la evaluación y el abuso de cannabis (p = .03) como indicadores de la progresión de la enfermedad, concluyéndose que el proceso de evaluación en línea podría ser una forma más eficiente de detectar la gravedad de los trastornos asociados con la ideación suicida a lo largo de la vida. Podemos también mencionar un ensayo aleatorizado que comparó la efectividad y aceptabilidad de una herramienta de evaluación de ayuda y búsqueda de casos (YouthCHAT) que incluye un autoinforme, la aplicación de un filtro electrónico de varios dominios (consumo de drogas, depresión, etc.), observando que dicha herramienta permitía ahorrar tiempo, con una diferencia media de 8 min 25 segundos en comparación con la evaluación estándar, considerándose un filtro efectivo y aceptable para su uso en población de adolescentes.

Otra estrategia analizada fue la utilización de las aplicaciones móviles para teléfonos inteligentes por la telepsiquiatría. Entre los estudios analizados, cinco de ellos se centraron en el uso de una aplicación móvil para prevenir el suicidio que evalúa el comportamiento suicida, la cual funciona tanto en software IOS como en Android; consistía en monitorizar diariamente a través de mensajes de texto a adolescentes en riesgo con la finalidad de clasificar su nivel de angustia emocional en una escala de 1 a 5 (5 siendo “lo más perturbador”) y acorde al nivel de angustia, realizar una serie de estrategias para mejorar la tolerancia y lograr mayor control emocional. Si bien no se detectó un efecto clínico sustancial en ninguno de los dos elementos analizados (ideación o intentos suicidas), hubo una reducción, aunque no estadísticamente significativa, en la tasa de intentos de suicidio entre los participantes en dicha aplicación comparado con el tratamiento habitual.

Otros estudios analizaron una aplicación para teléfonos móviles para reducir y prevenir las autolesiones en los adolescentes entre 12 y 17 años. Los resultados mostraron que dicha aplicación fue de utilidad y resultó ser segura para apoyar a los adolescentes, mostrando cierta efectividad en el manejo de pensamientos autolesivos.

Finalmente se analizó otra estrategia de prevención del suicidio; la detección y el análisis del lenguaje de diversas publicaciones que se realizan en foros y redes sociales para detectar tendencias suicidas. A través de algoritmos de clasificación se pretende identificar patrones y relaciones en las características del texto que permitirían detectar las tendencias suicidas, sin embargo, se concluyó que otros enfoques de aprendizaje automático podrían ser más apropiados para detectar tendencias suicidas en las redes sociales.

Los presentes hallazgos sugieren que las nuevas tecnologías complementarán las estrategias ya existentes para la prevención del suicidio, sobre todo en población adolescente. En todo lo previamente analizado, los estudios que mostraron mayor significancia estadística fueron aquellos que utilizaron la telemedicina o la telepsiquiatría, confirmando que éstas ya representan un método de trabajo y no solo una herramienta brindando un gran beneficio sobre todo para aquellos pacientes que tienen dificultad para la atención psiquiátrica presencial.

  • Laura Fritsche García
  • Coordinadora del Servicio de Telepsiquiatría del Hospital Psiquiátrico Infantil Dr. Juan N. Navarro
Bibliografía
  • Forte, A., Sarli, G., Polidori, L., Lester, D., & Pompili, M. (2021). The Role of New Technologies to Prevent Suicide in Adolescence: A Systematic Review of the Literature. Medicina, 57(2), 109. doi: 10.3390/medicina57020109